Quinoa – Amaranto

Año Internacional de la Quinua

Este cultivo andino fue considerado comida básica por los incas, contiene todos los nutrientes necesarios para la salud.

Carolina Canales

La quinua (o quinoa) es uno de los alimentos más completos que existen y da cuenta de una tradición milenaria en los Andes peruanos y bolivianos, donde fue la base de la alimentación inca hace 7.000 años.

Su cultivo y consumo está poco desarrollado, razón por la cual la ONU lanzó el miércoles pasado el Año Internacional de la Quinoa.

En la actividad participaron representantes peruanos y bolivianos, países que concentran el 90% de la producción mundial del grano.

También se da en Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, y -en menor medida- Estados Unidos y Canadá.

Este alimento es visto como una vía para reducir el hambre en el mundo, por lo que la FAO intenta que los gobiernos de América Latina se esfuercen por alcanzar los objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) sobre nutrición y pobreza.

De la misma manera, aprovechar las propiedades de la quinua es bastante fácil dado su simple cultivo, ya que puede crecer en diversos climas, terrenos y temperaturas.

Su aporte es tan amplio, que hasta la NASA la incorpora en la alimentación de los astronautas durante sus viajes.

¿Qué beneficios entrega?

La presencia de este grano en numerosas preparaciones y tipos de comida no es casualidad, puesto que sus cualidades abarcan todos los nutrientes necesarios para una correcta alimentación.

Es un buen alimento para niños, adultos, ancianos.

¡Atención celiacos!

Es apta para quienes no pueden comer productos con gluten, ya que la quinua no lo contiene.

Tiene un altísimo contenido proteico con aminoácidos esenciales, por lo que su ingesta es perfecta en dietas de deportistas, vegetarianas o en quienes tienen un déficit de proteínas.

Es similar al arroz (y al maíz), pero tiene un mayor aporte proteico. Tiene mejores aminoácidos, para las células son un mejor nutriente.

Otras de sus cualidades es ser rica en fibra, minerales, vitamina E, calcio, hierro, almidón, fósforo y azúcar, de manera que con su consumo se asegura una alimentación equilibrada y sana.

Quienes padecen problemas de colesterol pueden cuidarse al incorporar la quinua en sus preparaciones, porque posee un alto porcentaje de carbohidratos que producen saciedad y, a la vez, reducen el colesterol y la grasa del cuerpo. 

Otro uso que se le da es como laxante natural. En este caso, se recomienda beber una infusión con hojas de quinua, con lo que se logra terminar con el estreñimiento. También ayuda a combatir el dolor estomacal y gastrointestinal, dado su contenido fibroso.

Sirve como producto medicinal, las culturas andinas usaban quinua negra mezclada con otras hierbas en el tratamiento de fracturas. Asimismo, se emplea como antiinflamatorio y como ayuda para cicatrizar heridas.

¡A comer!

Incluir quinua en las comidas diarias es muy saludable en muchos aspectos.

En los chilenos, en realidad, lo usaban ancestralmente en las comunidades indígenas, pero hoy es un alimento de elite. Lo consumen personas que entienden un poco de esto, las comunidades vegetarianas y veganas.

Es posible comer quinua en pastas, pan, hamburguesas e, incluso, en refrescos, aunque suele cocinarse de forma similar al arroz. La única precaución que hay que tener es lavarla antes, porque contiene saponinas, que son unas sustancias tóxicas. Sin embargo, al comprar la quinua envasada, ésta ya viene limpia.

Se puede cocinar granada, en agua aliñada para acompañar una ensalada o un postre. Su cocción demora 20 minutos y puede comerse en cualquier momento del día.

Al desayuno, puede consumirse como si fuera un cereal, y complementarla con frutos secos y plátano. Más tarde, es posible que el plato de fondo tenga quinua o que esté presente en la ensalada. Por la noche puede asemejarse a la comida de la mañana.

La comida peruana suele incorporar quinua en la mayoría de sus platos, como en el guiso de quinua, el quinoto con carne guisada o la causa de quinua.

Este grano ayuda a cuidar el peso, la digestión y el equilibrio nutricional de manera sana, fácil de usar, natural y beneficiosa, por lo que este Año Internacional de la Quinua, probablemente, estará presente en una mayor cantidad de mesas.

Quinua, Quínoa, Quinoa o Kinwa

Amaranto

QUINUA AMARANTO

 EL TESORO OLVIDADO DE LOS INCAS

 Edith Papp

 “Comida de indios” decían despectivamente, y lo siguen diciendo muchos latinoamericanos de las clases altas, ignorando que se trata de uno de los tesoros más valiosos heredados de las culturas precolombinas.

Calificados como los mejores alimentos de origen vegetal para el consumo humano, seleccionados por la NASA para integrar la dieta de los astronautas en los vuelos espaciales de larga duración por su extraordinario valor nutritivo, la quinua y el amaranto, resurgen como los cultivos más promisorios del siglo XXI.

Vestigios arqueológicos demuestran que estos “supercereales” formaban parte de la alimentación diaria de las culturas de incas, aztecas y mayas junto con el maíz, los frijoles o las papas, pero mientras estos últimos se extendieron al mundo entero, las “semillas sagradas” cayeron en el olvido.

Su valor nutritivo – sólo comparable con la leche materna – los convierte en los alimentos más completos y más balanceados, muy superiores a los comestibles de origen animal, como la carne, la leche, los huevos o el pescado.

Ambas plantas muestran un alto contenido de proteínas, carbohidratos, minerales y vitaminas, que las hacen útiles para la alimentación de personas que realizan grandes esfuerzos físicos, de atletas, de niños y mujeres embarazadas.
La calidad de sus proteínas las hace únicas, al integrar una decena de aminoácidos esenciales que el organismo humano no es capaz de sintetizar de por sí.
Entre los mismos se destacan la lisina, que juega un papel importante en el desarrollo del cerebro y en el crecimiento y se asocia a la inteligencia y a la memoria, así como la metionina, de extraordinaria importancia para el metabolismo de la insulina.

Su fácil digestibilidad los convierte en un reconstituyente por excelencia, ideal para la alimentación de enfermos convalecientes o niños con síntomas de desnutrición crónica.

La quinua (Chenopodium quinua), llamada “Grano Madre” por los incas, se cultiva en zonas semiáridas, a más de 3 mil metros sobre el nivel de mar desde hace más de 5 mil años. 

AMARANTO

El amaranto, (conocido como” kiwicha” por los quechuas y “huahutli” o semilla de alegría para los pueblos de México y Centroamérica) – cuyo balance de aminoácidos es ideal para la alimentación humana – se utiliza en tortillas, tamales y panes.
Esta planta era considerada como sagrada por los aztecas. Según los historiadores las tribus conquistadas pagaban parte de sus tributos al emperador del antiguo Tenochtitlán en semillas de amaranto, y todos los años, al iniciarse la época de la siembra, el propio monarca, con un azadón hecho de oro macizo, abría simbólicamente el periodo de estas labores.

El redescubrimiento de este tipo de alimentos podría contribuir a paliar el hambre en las zonas más desfavorecidas del planeta y eliminar la dependencia excesiva de la humanidad de unos pocos cultivos, que amenaza la seguridad alimentaria y debilita nuestros organismos en una época en que la contaminación ambiental nos hace menos resistentes a las enfermedades.

Planta inca devora transgénicos

amaranto inca

El amaranto inca kiwicha invade plantaciones de soya transgénica de Monsanto en EEUU como si estuviera en una cruzada por acabar con esta nefasta empresa agrícola y de paso dar un mensaje al mundo.
En lo que parece ser una muestra más de la sabiduría de la naturaleza abriendo camino, la especie de amaranto inca conocida como kiwicha se ha convertido en una pesadilla para Monsanto.

Curiosamente esta compañía conocida por sus diabólicas (“Mondiablo”) prácticas se refiere a esta hierba sagrada para los incas y los aztecas como una mala hierba o una hierba maldita.

El fenómeno de la expansión del amaranto en cultivos de más de viente estados a lo largo de Estados Unidos no es nuevo, pero merece ser rescatado, acaso celebrando la pericia y quizás hasta la inteligencia de esta planta guerrera que se ha opuesto al gigante de las semillas transgénicas.

Desde el 2004 un agricultor en Atlanta se dio cuenta que brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup basado en el glifosato y devorando campos de soya transgénica.

El sitio web de Monsanto recomienda a los agricultores mezclar el glifosato con herbícidas como el 2,4-D que fue prohibido en Escandinavia por estar directamente relacionado con el cáncer.

Es curioso que el New York Times que hace más de 20 años escribía que el amaranto podía ser el futuro del alimento en el mundo, ahora llama a esta planta una “superweed” o “pigweed” un término despectivo que refleja una concepción del amaranto como una plaga.

El amaranto por cierto posee más proteínas que la soya y además contiene vitaminas A y C.

Mientras tanto en Estados Unidos se preocupan de cómo eliminar esta resistente planta que supera a la tecnología de Monsanto: se reproduce en casi cualquier clima, no le afectan enfermedades ni insectos por lo cual no necesita químicos.

¿Acaso no sería mejor que escucharan este mensaje de la naturaleza e intentaran procesar alimentos de amaranto?

Casos como la satanización del amaranto nos hacen pensar que la industria de los alimentos busca simplemente mantener a la población en el peor estado físico posible para que pueda ser devorada por oscuras corporaciones e intereses políticos.

Quinua: Grano de Oro

 Mabel Azcui

Bolivia guarda el banco de granos más grande del mundo. Una fundación custodia éste que es el tesoro dorado de quechuas y aymaras.

Las panojas de quinua cambian de color según el tiempo de su maduración.

Quienes la conocen le calculan unos 10 mil años y aseguran que por ella no existía el hambre en el altiplano. Más bien, hombres muy fuertes dejaron el legado de su cultivo y su consumo a sus descendientes andinos.

La quinua, originaria de las alturas de Los Andes y conservada por quechuas y aymaras, con sus 3.120 variedades, ha convertido a Bolivia en el primer productor mundial del grano.

La conquista española y los prejuicios contra los alimentos originarios como la quinua, el amaranto y la maca ocasionaron su paulatino desuso y fueron reemplazados por aquellos granos introducidos de Europa como el trigo y la cebada.

Los agricultores andinos conservaron las semillas y continuaron su cultivo en pequeñas parcelas, sabedores de la enorme riqueza que encierra la quinua.

El último tercio del siglo XX un puñado de bolivianos redescubrió el valor del grano e impulsó con decisión su estudio científico, el mejoramiento de algunas variedades como la quinua “sajama” y la expansión tanto de los cultivos como del consumo entre los bolivianos.

Banco más grande

En Bolivia se encuentra el banco de germoplasma que guarda 3.120 variedades de quinua, la mayor gama en todo el mundo, además de otras, como la cañahua, de la que se han reunido 770 accesiones, y el amaranto, con 51 variedades.

Los cultivos se han extendido hasta 35.700 há, principalmente en el altiplano norte, central y sur, y la producción alcanza a un promedio de 23.200 toneladas, de las que un 65% es para el autoconsumo y el 35% se destina al mercado boliviano.

Los productores de quinua exportaron 2.800 toneladas a Europa y EEUU.

Un cultivo estratégico

Las culturas prehispánicas demostraron que la quinua era un cultivo muy importante para sus pobladores. En este tiempo puede considerarse como estratégico en la política de seguridad alimentaria.

Es un grano que satisface todos los requerimientos en cuanto a nutrición. Tiene proteínas, grasas, carbohidratos y minerales, y otros aminoácidos cuyo balance aumenta la calidad de la proteína.

La quinua es, en zonas salinas del sur boliviano, el único cultivo y está entre los principales en otras regiones del inmenso altiplano boliviano, cuyos pobladores, a la vez productores, están considerados entre los más pobres del país.

Al menos unas 40.000 familias tienen cultivos de quinua.

Arco Iris Altiplánico

En la época de maduración, los cultivos de quinua pintan el altiplano de hermosos colores.

Las panojas, floración aglomerada de la quinua, adquieren matices amarillos, dorados, rojos intensos casi llegando al negro, rosados suaves, malvas, lilas y verdes intensos. Y agitadas por el viento, pareciera que forman coloridas olas sin más orilla que el fin de la parcela.

La quinua es una planta de la que se aprovecha todo. Los tallos rojos o amarillos tienen mucha fibra y, como el grano, son buenos para los animales: ganan peso y producen más leche.

Las hojas tiernas de la planta permiten preparar sopas y ensaladas y, tras sacar el grano de las panojas, la cascarilla que envuelve a cada quinua se la quema y, con ella, se elabora la “pasa” o lejía, utilizada en la masticación de coca.

La quinua “jacha grano” ha mostrado su resistencia a algunas de las plagas más frecuentes, su fácil adaptación a las tierras de cultivo, y su rendimiento, más de una tonelada por hectárea.

La “chucapaka” es una variedad que tolera bien el frío y se adapta a todo tipo de suelo. “Los campesinos dicen que esta quinua no escoge el suelo”.

Su rendimiento es también mayor al promedio de otras variedades, de 800 kilos por hectárea, pues se cosecha más de 1.200 kilos.

La luz de los colores

La quinua, con su impresionante colorido, suele convertirse en luz para los quechuas y aymaras, pues les indica sencillamente cuáles serán las condiciones del tiempo para el año agrícola y le depara el futuro a la familia. 

El grano de quinua tiene diversas formas de uso para combatir las afecciones hepáticas, las anginas y la cistitis. Es un analgésico dental y tiene la cualidad de ser antiinflamatorio y cicatrizante.

Donde mayor placer produce es, sin duda, en la boca. La gama abarca desde lo salado hasta lo dulce. Además de sopas de quinua, las laguas o cremas, la ph’isara —el grano retostado y hervido como el arroz—, puede degustarse con carnes asadas, con azúcar y canela molida.

Muy pocas plantas alimenticias ofrecen tan diversos sabores y son útiles desde el tallo hasta el fruto. Pocas pintan de colores el altiplano como la quinua, el grano de oro.

Quinoa Propiedades

quinoa

La quinoa es uno de los granos más importantes de América y se ha cultivado desde hace miles de años por las etnias autóctonas, principalmente por los Incas.

En Chile, cada vez se está consumiendo más este producto que se encuentra en un rango de precio que bordea los $ 2500 por kilo. Aunque si es comprada directamente con el productor, este precio bajará considerablemente.

¿Cuáles son las bondades de este grano?

Se le suele considerar un cereal, pero en realidad es la semilla de una hierba.

La quinoa posee un alto porcentaje de proteínas (16%) superior al de otros cereales como el arroz, avena y el trigo.

Contiene vitaminas del complejo B y E, isoflavonas, almidón de bajo índice glicémico por lo cual su consumo es beneficioso para pacientes con diabetes.

Además contiene minerales como fierro, fósforo, potasio, calcio, magnesio y zinc, y un bajo porcentaje de grasas.

Cuenta con contenido de ácidos grasos esenciales y no contiene gluten por lo que puede ser usado sin problemas por pacientes celíacos.

Posee un alto porcentaje de fibra dietética total, lo cual la convierte en un alimento ideal para lograr eliminar toxinas y residuos que puedan dañar el organismo, por lo tanto actúa como depurador del cuerpo, ayudando a reducir el colesterol malo o LDL del organismo y elevar el colesterol bueno o HDL, lo que ayudará a prevenir y tratar enfermedades cardiovasculares.

Además produce sensación de saciedad ya que tiene la propiedad de absorber agua y permanecer más tiempo en el estómago, siendo excelente para apoyar dietas para el control del peso sin perder energías ni nutrientes de calidad.

Fácil de preparar

El sabor de la quinoa es agradable, tiene una textura suave al paladar y es muy versátil y fácil de usar. 

Se cocina en 15 a 20 minutos y puede ser utilizado en una gran variedad de platos dulces o salados, en el desayuno acompañada de frutos secos y yogurt, mientras que para preparaciones saladas se puede usar en ensalada o servido junto a vegetales salteados o como acompañamiento de carnes; como harina se puede usar en remplazo de harina de trigo o de maíz.

La producción de la quinoa se extiende desde Venezuela hasta Chile y actualmente Bolivia y Perú son los principales productores mundiales.

Guisos

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