¿Que no comer?

Autor: Xavier Berenguer
 “Si está frío, es una sopa; si está caliente, es una cerveza”. Esta máxima parece resumir la opinión que los extranjeros –y no pocos ingleses– han tenido de la cocina nacional inglesa.

“Si está frío, es una sopa; si está caliente, es una cerveza”. Esta máxima parece resumir la opinión que los extranjeros –y no pocos ingleses– han tenido de la cocina nacional inglesa, que a juzgar por los testimonios haría pensar que la coquinaria y la alimentación no son en las Islas Británicas más que un pretexto para ejercitarse en el masoquismo. Todavía en 2004, Chirac cometía un paso en falso diplomático –y revivía una rivalidad inmortal– al afirmar que uno no podía fiarse de un pueblo con tan mala cocina.

El elenco de denuestos es de una injuria tan minuciosa como universal: no existe, prácticamente, viajero por tierra inglesa que no se haya sumado con entusiasmo al linchamiento.

Y, como se ha dicho, tampoco los propios ingleses han dudado en sus arremetidas: Virginia Woolf comentará que “lo que en Inglaterra pasa por cocina es una abominación”, y Smollett glosará el pan de Londres como “insípido al gusto y destructivo para el organismo”.

Con ingenio, Somerset Maugham afirma que “para comer bien en Inglaterra, hay que desayunar tres veces” y, en una línea similar, Galbraith es de la opinión de que estropear un desayuno es tarea de tanta complicación que ni siquiera los ingleses lo han logrado.

En fin, para explicar tanto disparate culinario, se ha aludido a que en Inglaterra importa más quiénes están sentados a la mesa que lo que hay en la mesa, y –por eso mismo– se ha dicho que, mientras en el continente hay buena cocina, en Inglaterra lo que hay son buenos modales.

Especial mala fama han tenido siempre las salsas. Maupassant decía que había tres, y que ninguna de ellas tenía el menor sabor. Voltaire no está de acuerdo: en Inglaterra sólo hay dos salsas, aunque, eso sí, cuarenta y dos religiones. Camba nos habla de “una serie de papillas, cremas, sopas de leche, confituras y mermeladas, que nos revela al pueblo inglés como un pueblo que no ha alcanzado aún la mayoría de edad”. Añádanse a la enumeración las gelatinas y las ‘custards’.

Para Alberto Denti, tanta salsería se debe a que los ingleses “incapaces de dar sabor a su comida, recurren a las salsas para aportar a sus platos lo que estos no tienen”. Y suma los chutneys, los kétchups, los extractos enlatados de todo tipo.

Lo mejor de las arremetidas contra la cocina inglesa es que casi siempre han tenido un grado de ingenio y diversión, como se puede ver en este pequeño elenco de citas contrarias:

“Parece que cada país tiene el tipo de cocina que se merece, que es lo mismo que decir el tipo de cocina que gusta. Yo pensaba que la célebre mala cocina de los ingleses era un ejemplo de lo contrario, y que los ingleses cocinan como cocinan porque, por pura deficiencia técnica, no habían sido capaces de dominar el arte de la cocina. Pero he descubierto, para mi estupefacción, que los ingleses cocinan como cocinan porque es así como les gusta” (Waverly Root).

“Al final, pienso que los ingleses en verdad odian la cocina; si no, no abusarían así de ella”. (Bill Marsano)

“Inglaterra es el único país del mundo donde la comida es más peligrosa que el sexo”. (Jackie Mason)

“Ahora sé por qué los ingleses prefieren el té. Acabo de probar su café”. (Pierre-Jean Vaillard)

“La mejor cocina inglesa es, por supuesto, la cocina francesa”. (Citado por George Orwell)

“Estoy convencida de que lo que llevó a los ingleses a colonizar tan amplia parte del mundo fue no más que la búsqueda de una comida decente”. (Martha Harrison)

Para cierto viajero nórdico del XVIII, la culinaria inglesa no es un arte que vaya mucho más allá del pudding de ciruelas y el roast-beef. Y a esto habrá que decir que –como vio Camba– es que, en efecto, el roast-beef es importante.

Es monumental. “Carnes, carnes excelentes, preparadas del modo más sencillo”: esa es la base, dice Camba, de la mejor cocina inglesa. Y es cierto que es –ay– de una suculencia incomparable, imbatible, si se consigue el punto necesario de sonrosado y si la pieza tiene la calidad de aquel vacuno que procesa ávidamente los pastos ingleses y se deja reposar en cámara el suficiente tiempo. Constituye un bocado memorable, con la salsa de la propia carne, la col, patata asada, pudding de Yorkshire y, quien quiera, una cucharada de ‘horseradish’.

Por esta gloria, el roast-beef ha llegado a merecer canciones patrióticas –oh, the roast-beef of Old England!– y un cuadro hogarthiano del mismo nombre en que un fraile bien cebado y la famélica soldadesca francesa salivan ante una carne del todo monumental –valga como afirmación nacionalista de lo que fue, según Shakespeare, el combustible de la batalla de Agincourt.

¿Otras carnes? Gansos dickensianos, faisánidas, vacuno Angus y Henderson, más de cincuenta razas de ganado lanar, cerdos del Berkshire…

Sin embargo, tal y como nos recuerda el Earl of Bradford en su Biblia sobre gastronomía inglesa, los artífices británicos fueron, hasta el Renacimiento, los más estimados de Europa. Una vieja gloria que no ha opacado una mala reputación capaz también de sobrevivir a la lluvia de estrellas Michelín, la popularidad de los cocineros-estrella de la televisión, el renacer de la cocina vernácula –pensemos en el justamente famoso St. John’s, de Londres- y demás.

Más aún: ¿se puede sostener del todo que en Inglaterra se come mal cuando tiene –por ejemplo- las mejores cocinas étnicas del globo? Esa apertura –del kedgeree al pollo tikka masala, hoy reclamado como el más popular “plato nacional”- ha sido la veradera nota definitoria de la cocina inglesa. Nótese que también las bebidas –jerez, madeira, burdeos, oporto- también las tuvieron que traer de fuera –pero sin los ingleses, esas bebidas no existirían.

Vaya esto para decir que las gentes de pasiones gargantuescas debemos no poco a las islas Británicas: hoy, por ejemplo, entre tanta y tanta cocina “tecnoemocional”, esa maravilla de nostalgia puesta al día del St. John de Londres.

Ciertamente, la sensualidad y la familiaridad con que el mundo mediterráneo se ha relacionado con la cocina es algo inimitable. Pese a todo, en un artículo con la bondad melancólica de los empeños imposibles, George Orwell –de crianza fina pero más dado al ascetismo que a la delicadeza gourmet- hace una ‘laudatio’ de la cocina inglesa.

Alaba sus kippers –esos arenques del desayuno-, el pudding de Yorkshire, y diversas viennoiseries, del pudding navideño a los bollitos de azafrán, además de “innumerables tipos de galletas”.

Habla de las materias primas de siempre: las manzanas, inmejorables; las patatas; también –una trampa- canta la excelencia de las salsas, de la de menta a la gelatina de frambuesa.

Y luego, el pan y, con el pan, los quesos: Stilton, “el mejor de su tipo en el mundo”. Con todo, la primacía va para el haggis, ese tremendo botillo de cordero que pasa por cocina inglesa cuando en realidad… es escocés.

Gobernaron los mares, se instalaron en los cinco continentes, inventaron la revolución industrial y su idioma es el más popularizado en todo el mundo, pero nada de esto parece haberles alcanzado para lograr que su cocina sea respetada. Éste es uno de los karmas que tienen los ingleses, acusados de tener la peor comida del mundo, en especial si se la compara con las de sus vecinos franceses, italianos y españoles.

Aun así, la dura apreciación tal vez sea algo exagerada, especialmente si se tiene en cuenta la gran calidad de materia prima que se consigue en mercados como el Borough, en Londres. Por lo pronto, brindamos aquí un breve catálogo con algunos de los platos más habituales de Inglaterra, en los que abundan las calorías, las frituras, los pescados, los quesos, los embutidos, las verduras y el puré de papas. Veamos:

El Sunday Roast (asado del domingo) es la muestra de que los ingleses quizá no sean tan distintos de nosotros. Claro que tampoco son iguales, ya que la mayoría de las casas carecen de parrillas tal como las conocemos en la Argentina. Este asado suele hacerse en hornos o grills, incluyendo carne de cerdo, vaca o cordero, con acompañamiento de papas asadas, salchichas y verduras de temporada. No faltan las salsas a base de cebolla y el Yorkshire Pudding, una especie de oblea de masa de harina, huevo y leche, horneada y a la cual se le da forma cóncava.

El Bubble and Squeak (algo así como burbujas y chirridos) puede dar la pauta de hacia adónde van los platos típicos ingleses. La materia prima suelen ser verduras que han sobrado de otras comidas (el Sunday Roast, por ejemplo), generalmente repollo, papas, zanahoria y habas, las cuales se fríen todas juntas. El resultado es muy parecido a un buñuelo.

Los Fish and Chips tal vez sean la creación que más se conoce aquí, gracias a la carta de algunos pubs del Bajo porteño. Es una suerte de fast food británico hecho a base de pescados varios, en general merluza y bacalao, rebozados con harina y acompañados por papas y batatas fritas. Limón, sal, vinagre y salsas varias acompañan esta creación, en la cual tampoco faltan los picantes.

El Bangers and Mash, como su nombre lo indica, no es otra cosa que salchichas con puré de papas. El toque de distinción lo da la salsa gravy, típica del Reino Unido, que se hace a base de jugos de carnes y verduras.

Shepherd’s Pie (empanadas del pastor) es un plato hecho con una capa de carne de cordero picada que se recubre con puré de papas. La carne picada se fríe con cebolla, arvejas, zanahorias y otras verduras. Sobre esta mezcla se pone la capa de puré de papas y se cuece al horno. Otras variantes son el Cottage Pie, con carne de ternera, y el Fisherman’s Pie, con pescado.

Un caballito de batalla de las mesas británicas son los Pies, que vendrían a ocupar el lugar de nuestras empanadas. Suelen ser de pollo con champiñones, ternera y riñones, y ternera a la cerveza. Se sirven acompañados de salsa gravy, papas y verduras. Si se busca reducir el consumo de calorías, no deberá probarse el Ploughman’s Lunch (almuerzo del labrador), que sí es muy bueno para afrontar jornadas con bajas temperaturas. Suele ser servido en pubs e incluye un plato con trozos de queso cheddar, chacinados, vinagretas, pan y manteca.

Para el final dejamos el plato con nombre más llamativo: Toad in the Hole, que significa sapo en el agujero. Se trata, básicamente, de salchichas dentro de la masa de un bizcochuelo o en el mencionado Yorkshire Pudding, con acompañamiento de verduras y, claro, salsa gravy.

Alimentos que jamás comerías si supieras como se hacen

Son pieza común en las dietas de todos, favoritos de muchos, pero pocos saben de qué o cómo están hechos. Si eres “fan” de las salchichas o la gelatina, te sugerimos no continuar leyendo.

La mayoría de las personas prefiere no saber cómo se elaboran ciertos alimentos. Si no estás en ese grupo, sigue leyendo. Te vas a enterar con qué ingredientes se hacen algunos productos que comemos muy seguido. Eso sí: cuando llegues al final de la nota, puede que no los quieras volver a probar.

1. Gelatina
Si existe un producto inofensivo, ese es la gelatina. Es un alimento libre de colesterol, sin conservantes ni aditivos, que los médicos recomiendan para prevenir la osteoporosis y la artrosis, entre otras bondades. Sin embargo, bajo su aspecto inocente se oculta un monstruo de faena. Está formada por un 90% de proteínas obtenidas del colágeno.

¿Cuál es la materia prima del colágeno?

Los recortes de piel sin curtir del ganado vacuno y los descarnes frescos de cabeza y huesos, que se desgrasan y trituran antes de las 24 horas del sacrificio del animal, para transformarlos en oseína. Tras lavarlos varias veces con ácido, los cueros y la oseína se exponen a una solución de cal, entre 5 y 10 semanas. La sustancia extraída es luego esterilizada a 145 grados y rápidamente se la enfría para solidificarla. De ahí, puede ir directo tu cocina.

2. Queso de puerco.
Cabría suponer que es otro derivado lácteo. Pero nada más lejano a la realidad. Este embutido, que se vende en forma de barra rectangular, se elabora con caldo de carne de la cabeza del cerdo (por eso también se lo conoce como queso de cabeza). Para cuajar el menjurge de ingredientes faciales se aprovecha el colágeno de la cabeza. Está muy difundido en Europa y a lo largo y ancho de nuestro país.

En Bulgaria le agregan patitas. En Alemania se lo conoce como schülz y masticándolo puedes toparte pedacitos de cuero y pelos.

3. Moronga o chorizo
Componente esencial de cualquier platazo de carnitas, es un embutido de sangre de cerdo coagulada. Hasta acá, no es noticia. Pero la forma en que se prepara sí. Primero, se lavan las tripas de porcino con jabón blanco y limón repetidas veces, hasta dejarlas sin olor. El relleno se prepara con un litro de sangre sin coagular, que se vuelca en una olla y se condimenta con ajo, ají, cebolla, azúcar, sal y orégano.

Tras hervir los ingredientes, se ata un extremo de la tripa y se introduce la sangre por el otro con un embudo. Después se cierra y se hierve nuevamente durante treinta minutos. Si al masticar notamos algo duro en la boca, como un cartílago, es porque en muchos casos se agregan huesos triturados de cabeza en la olla.

4. Paté
Es un favorito de las tablas de quesos y embutidos, del que casi nadie sabe a ciencia cierta qué lleva. Se elabora con lo que queda de las vísceras y la carne de diferentes animales, como vacas, cerdos y patos.

Para lograr la textura, el sabor y la consistencia que conocemos, se agregan harinas, especias, leche, conservantes y varios aditivos, para luego tratarlo con calor. Aunque predomina el sabor a hígado, no es el ingrediente que más abunda en la mezcla.

http://  diarioecologia.com/4-alimentos-que-jamas-comerias-si-supieras-como-se-hacen/

Curanto

Curanto Más Grande del Mundo

El famoso plato Chilote que en la ciudad de Calbuco logró hacer historia dejando su huella en los Records Guinness en el año 2002, cuando se realizó por primera vez su monumental preparación.

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por Miguel Pérez

En la Ciudad de las Aguas Azules, Calbuco es  donde se puede disfrutar del Curanto más grande del mundo, se viene realizando desde el año 2002 con motivo de la celebración del IV centenario de la ciudad y que en su momento fue capaz de quedar inmortalizado en el Libro de los Record Guinness, y desde ese entonces no ha parado de superarse.

El Curanto Gigante es realizado con la cooperación de más de 20 organizaciones y la cantidad de los ingredientes bordea los 100 sacos por especie: cholgas, almejas, piures, picorocos, papas, chapaleles, milcaos, longanizas, cerdo ahumado; son cocidos en el tradicional hoyo en la tierra con las candentes piedras que se obtienen por el fuego producido por el “Tepú”, hoyo que en este evento se caracteriza por tener un longitud superior a los 100 metros; todo esto acompañado del típico pebre.

Biografía del Curanto.

Por: Sergio Vargas Almonacid –
“… Cuando estamos saboreando el rico Curanto, sentimos en el paladar la grandeza del mar y la tierra.
La esencia del vapor convertido en múltiples olores, de apetito y gustos, hacen que nos dé como una especie de stress mental y nos olvidamos de todo, nuestro ánimo reacciona para comer y degustar lo rico que es el Curanto.
Emergen del vapor brumoso los chapaleles, los milcaos, las papas con cuero, el costillar ahumado, la longaniza chorreando, los piures y las cholgas, las tacas, picorocos y navajuelas, invitándonos a hacer un brindis. …”

“… ¿De dónde viene el Curanto?

Proviene quizás de la Polinesia, Asía, Oceanía, Tahiti, Filipinas, Honolulu e Isla de pascua. Posibles Hitos de origen a pesar que antes y ahora los hacen muy distintos a la manera como se realiza aquí. …”

“… En Australia, región de Tasmania, hacen exactamente el Curanto similar al de Calbuco y Chiloé. …”

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Curanto en Hoyo

Muchos pueblos son expertos en preparar platos capaces de “levantar a un muerto” por la cantidad de ingredientes que llevan, el curanto chileno, típico de Chiloé, tiene su fama ganada.

Se atribuye al pueblo “chono” el haber convertido una comida en un rito social, ya que por lo complejo de su preparación, se necesitan las manos de 6 personas, y una dosis de imaginación elevada para prepararlo.

Con la llegada al sur de Chile de los aborígenes “huilliches” y luego los conquistadores españoles, al curanto se le fueron agregando ingredientes, con una base insustituible de mariscos, algunos de los cuales solamente existen en los mares helados del Sur, compartidos por chilenos y argentinos.

Para hacer un “kurantu”, que en lengua nativa significa “pedregal” hay que cavar  un hoyo de 1 ½ metro  de profundidad, llenarlo de piedras al rojo vivo y sobre ellas colocar una olla enorme.

Seleccionados y limpios los “choritos”, también llamados mejillones, “navajuelas”, “erizos”, “jaibas”, o cangrejos, “ostras” y “machas” se cocinan con algo de agua y vino blanco, del cual  se puede ir bebiendo.

Mientras otras manos preparan el “milcao” y el “chapalele”.

Para darle un toque ascendente a la hemoglobina familiar puede incluirse distintos tipos de pescado, carnes, papas, embutidos, longanizas y verduras.

Cada capa de ingredientes se cubre con grandes hojas de “pangue” o “nalca”.

Para que no escape ni el olor, la olla se tapa con mantas y sacos mojados durante 1 hora.

El curanto es una comida típica de origen mapuche, llegada de la Polinesia, pero que también llegó al Perú, donde con algunos cambios de ingredientes le dicen “pachamanca”.

Es folclóricamente incorrecto servir el curanto en platos comunes y corrientes. Hay que repartirlo en fuentes individuales muy hondas y de arcilla.

 Curanto Rapa Nui

El curanto es el plato tradicional de la isla, que combina carnes de cerdo y aves de corral con pescados y mariscos, además de camote, taro y otros ingredientes.

Esto se cocina en hoyo cubierto de piedras volcánicas. Se acompaña del Po’e, una mezcla de taro, plátanos, harina, azúcar que se envuelve en hojas de plátanos para luego cocer en el Umu Ta’o, el hoyo del curanto.

CURANTO

El curanto es una antigua forma de cocinar alimentos utilizada por muchos pueblos, entre ellos los polinésicos. Se le conoce bajo el nombre de “horno de piedra”.

Curantear: Participar en la comilona del curanto. Cocinar alimentos mediante piedras calientes (mariscos u algas).

Curanto: cocimiento de mariscos, otras carnes, panes de papa y legumbres a base de vapor.

La cocción dura 1 hora y los alimentos se consumen en el mismo sitio.

Etimología: cura, piedra; antú, sol, calor.

Pulmay es el curanto en olla

Curanto, la idea antigua es “lo que se prepara con muchas piedras”

A diferencia de la calapurca, las piedras son usadas como una fuente de cocción que no roza los alimentos, sino que está en la base del “horno” de tierra.

¿Qué imaginario mítico ligado a lo pétreo puebla la tradición chilota?

Sin duda ella comparte muchos rasgos con la mapuche, pero posee 2 relatos propios: las piedras capucas y las piedras piriman.

Las primeras son llamadas tambiéncopucas, cupucas o quepucas. Se trata de piedras calizas, extraídas del cerro Chepu, en Chiloé. Poseen la forma de macho y hembra y se frotan en ritos mágicos para lograr la fertilidad de los campos, especialmente sobre las semillas de papas.

Un antiguo romance dice

“Ya cocida está la carne
El pan ya cocido está
Las cupucas están ávidas
de comer si se les da
La chicha está aún tapada
¿qué hace esa buena mujer?
Las cupucas quieren chicha
tienen ganas de beber
¡Es avara esta mujer!
Es como esos mezquinos ricos
Qué a nadie dan de comer
¡Tiene corazón de risco!”

Se cree que las capucas poseen la cualidad de fertilización desde que el cacique Huimanao desafió a la divinidad Sol (Antü). Huimanao era el jefe (lonko) de los principales pueblos del archipiélago que estaban sufriendo de hambre porque el sol se negaba a iluminar la tierra.

Los ancianos decidieron expulsar al cacique porque no lograba cambiar este destino. Huimanao se alejó por cerros y playas hasta que se durmió.

El cacique Huimanao obedeció los mandatos del Sol, pero éste no apareció como lo había prometido. Enojado subió al cerro más alto para desafiarlo. En la cima lo vio aparecer y tomando las capucas en cada mano le gritó:

“Dios Sol, ¿por qué te has burlado de nosotros?

¡Te reto a luchar si te transformas en un ser humano y como duelo te arrojo tus capucas!”.

Las capucas chocaron entre sí y se hicieron polvo, elevando nubes, cayendo sobre los bosques, las islas, cubriendo todo el archipiélago. Luego hubo un ruido ensordecedor que hizo temblar la tierra y de inmediato los rayos del sol iluminaron todas las ínsulas.

Se dice también que la elaboración de las piedras capucas se realiza en el Cerro Huimanao, en el cual hay un orificio que culmina en un molino. Por el orificio se deja caer una calavera, la cual es triturada por la piedra del molino que gira con una rapidez asombrosa. De inmediato, por otro agujero del cerro comienza a salir el polvo de los huesos de la calavera. A ese polvo se le agrega un líquido y se forma una masa que, cocida en el rescoldo, formará la capuca; dependiendo del sexo de la calavera será macho o hembra.

Por otro lado, están las piedras piriman o millahuillin, se trata de dos piedras imanes de color negruzco, que representan a un macho y a una hembra, siendo la primera más alargada. Estas piedras son colocadas en los campos de los vecinos a los que se les quiere hacer un mal tornando improductivos sus terrenos y llamando la abundancia de los propios.

Otros sostienen que las 3 clases de piedras piriman son de ganado, de comida y de dinero, guardándose la primera en las casas, la segunda en los sembrados y la tercera en el bolsillo.

Conjeturamos que tanto capucas como pirimanes se podrían relacionar con el modo de utilizar las piedras en el curanto. En primer lugar se trata de un hoyo -es decir de la inversión de un cerro- donde las piedras son transformadas en combustible por medio del fuego.

En el “horno” así fabricado comparece una imagen de la abundancia y de la superposición del mar y de la tierra, los productos no se tocan ni entre ellos ni con las piedras.

El final de estos diversos estratos alimenticios es coronado por milcaos y chapaleles, suertes de panes amasados de papas. Los tubérculos, que el polvo de la frotación de las capucas hacen germinar, son colocados así muy lejos de las piedras calientes y muy cerca de la tierra.

Podríamos decir que el curanto se cocina hacia el interior de la tierra, en las tinieblas, en la oscuridad, en un vapor provocado por las piedras calientes.

Cuando los productos de la papa (milcao y chapalele) están a punto, se destapa el “recipiente” de tierra y el preparado puede ser consumido.

Así podemos encontrar vasos comunicantes entre las capucas y esta forma culinaria. El curanto es una suerte de síntesis de la fertilidad de la tierra y del mar. Enfaticemos también que como señaláramos curanto deriva de cura: piedra y antü: sol.

Curanto en olla con milcaos
Los frutos de la tierra

“Cómo sube la tierra por el maíz buscado
lechosa luz, cabellos, marfil endurecido,
la primorosa red de la espiga madura
y todo el reino de oro que se va desgranando?

Quiero comer cebollas, tráeme del mercado
Una, un globo colmado de nieve cristalina,
Que transformó la tierra en cera y equilibrio
Como una bailarina detenida en su vuelo.
Dame unas codornices de cacería, oliendo
A musgo de las selvas, un pescado vestido
Como un rey, destilando profundidad mojada
Sobre la fuente
Habiendo pálidos ojos de oro
Bajo el mal triplicado pezón de los limones.

Vámonos, y bajo el castaño la fogata
Dejará su tesoro blanco sobre las brasas,
Y un cordero con toda su ofrenda irá dorando
Su linaje hasta ser ámbar para tu boca.

Dadme todas las cosas de la tierra, torcazas
Recién caídas, ebrias de racimos salvajes,
Dulces angulas que al morir, fluviales,
Alargaron sus perlas diminutas,
Y una bandeja de ácidos erizos
Darán su anaranjado submarino
Al fresco firmamento de lechugas.

Y antes de que la liebre marinada
Llene de aromas el aire del almuerzo
Como silvestre fuga de sabores,
A las ostras del Sur, recién abiertas,
En sus estuches de esplendor salado,
Va mi beso empapado en las sustancias
De la tierra que amo y que recorro
Con todos los caminos de mi sangre.
-Pablo Neruda

TÉCNICA PARA COCTELES

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EQUIPO

  • Coctelera
  • Vaso Mezclador
  • Cucharilla
  • Colador
  • Bitero
  • Cubitero
  • Champañera
  • Dosificador    Bandejas
  • Sacacorchos
  • Rallador
  • Exprimidor
  • Sifón
  • Jarra
  • Pinzas Hielo    Copa Cóctel
  • Copa Champán
  • Copa Aflautada
  • Copa Coñac
  • Copa Agua
  • Copa Vino
  • Copa Licor    Vaso alto
  • Vaso mediano
  • Vaso ancho

CONSEJOS.

Imprescindibles para no cometer barbaridades
•   Seguir con cuidado las proporciones.
•   Poner los ingredientes en este orden: Hielo, Azúcar, Huevos, Leche, Zumos, Bebidas Alcohólicas de menor a mayor contenido en alcohol.
•    Los “golpes” siempre al final.
•    Las bebidas gaseosas se ponen en las copas, nunca en la coctelera ni en el vaso mezclador.
•    El hielo picado, igual.
•    Colar las mezclas si llevan zumos con pepitas u otros sólidos.
•    Antes de servir las bebidas frías, dejar las copas unos minutos en el congelador.

COMO USAR LA COCTELERA

•    No llenarla más de ⅔ de su capacidad.
•  Cogerla con las 2 manos: con la derecha sujetando el tapón superior, con la izquierda la tapa inferior y el cuerpo.
•    No levantarla más arriba del hombro.
•   Agitarla con movimientos enérgicos de delante hacia atrás con un poco de vaivén, haciendo pequeñas pausas de un segundo, hasta que se note el recipiente frío y el hielo suene sordo.

LAS BEBIDAS

IMPRESCINDIBLE
  • Ginebra Seca
  • Whisky Escocés
  • Cognac
  • Ron Blanco
  • Cointreau
  • Vermut Blanco
  • Vermut Rojo Seco
  • Chartreuse
  • Bitter
  • Granadina
  • Amargo
  • Zumos de Frutas
  • Soda
  • Azúcar en polvo
  • Guindas
  • Cerezas
  • Aceitunas
  • Almíbar
EL PERFECCIONISTA
  • Whisky Bourbon
  • Pernod
  • Curazao
  • Crema de Menta
  • Crema de Cassis
  • Jerez
  • Champán
  • Aguardiente
  • Angostura
  • Canela
  • Nuez Moscada
MEDIDAS
  • 1 Copa de Cóctel:    5 cl
  • 1 Medida de whisky:    4 cl
  • 1 Copa de Licor:    2 cl
  • 1 Golpe:    1 gota.
  • 1 Chorro:    10 gotas.
EQUIVALENCIAS
  • 1 Cóctel:    5 cl
  • ⅖ Cóctel::    2 cl
  • ½ Cóctel:    2,5 cl
  • ⅓ Cóctel:    1,6 cl
  • ¾ Cóctel:    3,7 cl
  • ¼ Cóctel:    1,25 cl
  • ⅗ Cóctel:    3 cl
  • ⅕ Cóctel:    1 cl
  • ⅔ Cóctel:    2,5 cl
  • ⅙ Cóctel:    0,8 cl
  • ⅘ Cóctel:    4 cl
  • ⅔ Cóctel:    3,3 cl
  • ⅚ Cóctel:    4,1 cl

CALORÍAS

El alcohol produce 7 kCal/gr.sin aportar otros nutrientes, como pueden ser las vitaminas, minerales, etc.

Dada esta característica a la caloría alcohólica se la denomina ‘caloría vacía’. Por esta misma razón, si se está realizando algún tipo de régimen o dieta baja en calorías, se restringe el consumo de alcohol.

Cerveza ………………..1 vaso de 200 ml, 95 calorías
Champagne ……………..1 copa 150 ml, 69 calorías
Jerez ………………………..1 copa 150 ml ,131 calorías
Pisco  35°.. ………………1 copa, 195 calorías
Ron …………………………..1 copa, 125 calorías
Vino Blanco……………… 1 vaso 150 ml, 87 calorías
Vino Tinto………………… 1 vaso 150 ml, 72 calorías
Whisky…………………….. 1 copa 70 ml, 294 calorías
Vodka……………………….. 1 copa 70 ml, 85 calorías

Glosario

Para perder el miedo

  • Trago Largo Mezcla con o sin alcohol, se sirve siempre frío en vaso grande.
  • Trago Corto: Mezcla más alcoholizada, en vasos más pequeños.
  • Cóctel: Mezcla de aguardientes o licores con otros elementos auxiliares, siempre frío.
  • Cobbler:    Trago largo, poco alcohol, frutas.
  • Collins: Trago largo, zumo de limón, alcohol. Se sirve con bombilla.
  • Cooler:    Trago largo, poco alcohol y mucha soda. Ideal en verano.
  • Cup: Trago largo, a base de vino, champán, etc., y frutas. Se prepara con antelación en un recipiente grande de cristal.
  • Daisy: Trago corto a base de aguardiente, limón y soda. Se sirve helado en copa.
  • Egg-Nogg: A base de leche, huevo y alcohol. Reconfortante.
  • Fix: Trago corto con zumos de frutas y alcohol.
  • Fizz: Mezcla a base de zumo de limón y alcohol. Excelente en ayunas.
  • Flip: Trago corto de huevo, aguardiente, coñac, etc. Se sirve caliente. Indicado para desayuno o merienda.
  • Highball: Trago largo, aparte de alcohol, lleva siempre hielo y una bebida gaseosa.
  • Julep: Lleva siempre el aditamento de menta fresca o hierbabuena. Se sirve en vaso mediano.
  • Punch: Trago largo, de origen inglés, con limón y azúcar; se sirve con agua caliente, o té, canela y ron: el clásico. Antes se flambeaba.
  • San-garee: Trago corto de aguardiente u otro alcohol y nuez moscada.
  • Sling: Alcohol, zumo de limón y azúcar. Muy refrescante.
  • Sour: Trago corto de alcohol, zumo de frutas, azúcar, soda y una cereza.
  • Toddy: Trago largo a base de ginebra, whisky o ron, con especias, azúcar y agua caliente normalmente, aunque se puede preferir frío.

Granola

La granola es un alimento altamente energético y fácil de almacenar.

  • NUECES. Contiene antioxidantes, previene enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, es el fruto más rico en cinc y cobre. Limpian los vasos circulatorios de las grasas saturadas, bajando los niveles del colesterol “malo”, beneficia la circulación cerebral, y favorece los procesos de memorización.
  • MIEL grandes propiedades bactericidas.
  • AVENA. Cereal rico en proteínas de alto valor biológico, hidrato de carbono, vitaminas, minerales y oligoelementos..
  • ALMENDRAS. Contienen fósforo, potasio, magnesio, calcio, hierro, azufre, cloro, aluminio, manganeso, cobre, cinc, vitaminas A, E, B 1, B 2 y PP. Favorece la subida de la leche materna, mejora problemas del sistema nervioso y es desinfectante intestinal.
  • MANÍ. Sus semillas tienen un alto valor nutritivo, revitalizan el organismo y es afrodisíaco. Posee estrógenos vegetales, mejora la circulación y astringentes a nivel intestinal.
  • PASAS. Contienen azúcares, es beneficioso para el hígado, aportan calcio, y es recomendable para  niños y embarazadas.
  • DATILES. Contiene vitaminas A, B y D, que favorecen el desarrollo, tienen propiedades antiinfecciosas y facilitan la fijación del calcio. Posee también vitaminas Bl, B2 Y PP, antineuriticas y antipelagra.
    Su contenido de fósforo, magnesio y su riqueza en calcio, es muy elevada; estos 3 minerales favorecen el crecimiento.
    Los dátiles se hallan indicados en el embarazo, el crecimiento y los deportistas.
  • PISTACHOS. Posee un alto contenido de grasas insaturadas, del tipo monoinsaturadas. Es rico en ácido oleico, reduce el nivel de colesterol y de triglicéridos, como la tensión arterial.
  • SEMILLAS DE LINAZA. Disminuye el colesterol, evita que éste y los ácidos biliares sean reabsorbidos por el organismo al ser adheridos a la fibra y llevadas al exterior. Asiste en el control de la alta presión arterial. Reduce la amenaza de coágulos sanguíneos, Actúa como laxante, Controla el nivel de azúcar en el sangre, Contribuye a mejorar las condiciones de la piel. Es protector contra la formación de tumores.

GRANOLA

  • 2 Tazas de avena
  • 2 Cdas de aceite vegetal
  • 2 Cdas de miel
  • ½ Taza de germen de trigo
  • ¼ de taza de nueces, almendras, dátiles picados, semillas de girasol, ajonjolí, cacahuates, coco rallado y pasitas

Utensilios

  • Sartén
  • Cuchara de madera
  • Frascos con tapa herméticos
  • Etiqueta adhesiva
  1. Se mezclan en la sartén todos los ingredientes, excepto las pasas. Se cocinan a fuego bajo durante 15 minutos moviendo para que no se queme.
  2. Se retira del fuego y se añaden las pasas. Se deja enfriar..

Envasado y conservación

Envasamos en  un recipiente hermético y almacenamos en un lugar fresco y seco. Se etiqueta indicando el nombre del producto, fecha de elaboración y de vencimiento.

La granola dura  6 meses.

Aporte nutricional

Debido a que hay una gran cantidad de ingredientes involucrados, se obtienen una gran cantidad de carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales que ayudan al adecuado desarrollo del organismo humano.

Beneficio

Se obtiene un ahorro del 50% en comparación con un producto comercial.

Caloric Foods

Desayuno