El Arte de Condimentar

Forman parte de la cultura popular que ha sabido encajarlas en un estilo de cocina que no solo se preocupa de la calidad y el sabor sino también de la dietética y la nutrición. Utilizarlas en la justa medida es todo un arte. Elegir la planta aromática que necesita cada plato una ciencia.

María Val, Sabormediterraneo.com

Al igual que sucede con el aceite de oliva, respetan el alimento al que complementan, realzando su sabor.

Contienen una alta proporción de sales minerales y de vitaminas cuando son frescas, por lo que a sus esencias aromáticas hay que sumarles importantes propiedades nutritivas y terapéuticas. Convierten un frugal plato de verduras o ensalada en un nutritivo y apetitoso entrante o ennoblecen una carne, haciéndola más digestiva.

En Francia e Italia, las hierbas son el condimento más importante e imprescindibles a la hora de aromatizar un plato, utilizándose de una forma rica y variada.  En la bullabesa, se emplea ni más ni menos que 5 hierbas: perejil, tomillo, hinojo y laurel.

Tanto en Italia, Francia o España, el orégano, ajedrea, tomillo, romero y mejorana integran una mezcla básica en muchos platos con tomate, guisos y asados de carne que huelen de esta forma a campo y a monte. Dulces, con matices anisados, encontramos el estragón, el hinojo, el perifollo (entre anís y perejil), el eneldo, insustituible en marinados de pescado.

En Italia, la hierba preferida es la albahaca, imprescindible en la elaboración de la salsa al pesto.

En Grecia, el orégano, también el zumo de limón. Desde una simple chuleta de cordero hasta la salsa “avgolimoni”, el ácido zumo del limón confiere a los alimentos un sabor único.

En Turquía, las preferidas siguen siendo la hierbabuena y el perejil, pareja inseparable del ajo en los platos a base de carne. Le sigue en popularidad la menta, presente en el famoso té a la menta y en multitud de postres.

En Marruecos, Túnez o Egipto se utiliza el cilantro, el comino y el azafrán, también los chiles (pimientos) de forma abundante, elaborándose con ellos, la “harissa” una salsa picante, que es condimento típico de Túnez. La “harissa” se obtiene de triturar pimientos rojos dulces y picantes con ajos prensados, cilantro y comino. La pasta resultante se cubre con aceite de oliva y se deja reposar 12 horas antes de servir.

Ají o Chile

Fruto de sabor muy picante, debido al alcaloide capsaicina. No se aconseja su uso en caso de esofagítis, úlcera, gastroduodenal, gastritis, colitis ulcerosa y hemorroides.

Pebre

Los más comunes son el pebre de cilantro y el de ají.

El de cilantro es un adobo de cilantro, cebollín, y ají entre otros condimentos, mezclando todo y reposar para que se ablande.

El de ají es más fuerte y consta de ají puta madre, ajo, cilantro, vino tinto y cebollín.

Existe un tipo de pebre a base de cebolla y tomate, ambos en cubitos, con cilantro, aceite, vinagre, sal y ají.

Salsa Tabasco

Mezcla de chiles, vinagre y especias.

Muy picante.

Recetas Tabasco

Chimichurri

Adobo culinario de consistencia líquida típico de Argentina y Uruguay.

Es una salsa picante que se utiliza para acompañar carnes como el asado, los choripanes, marinar pescados y aves.

Compuesto por mezclas de aceite y vinagre en la que se agrega ajo, pimentón, cebollas de verdeo y especias.

Capsaicina y diabetes

La capsaicina, el principal principio activo del pimiento y causante del picor, se utiliza desde tiempos inmemoriales como analgésico, hace que nuestro propio sistema nervioso segregue endorfinas.

Se suma su acción antiinflamatoria, que es la base de muchos tratamientos de cremas y ungüentos para tratar desde la artritis hasta los esguinces. Tras tratar a ratones con cáncer de próstata con grandes dosis de capsaicina, observaron que al final del tratamiento, el 80% de las células cancerosas habían muerto y que los tumores se habían reducido sensiblemente.
El pimiento es rico en vitamina C –más que la naranja–, en betacarotenos (provitamina A que es más abundante en los de color amarillo a rojo), en vitaminas del grupo B y en antioxidantes (licopeno).

Efectos sobre el sistema nervioso

La diabetes está considerada una enfermedad “autoinmune” y no se conoce ningún tratamiento curativo. Las inyecciones diarias de insulina sólo son paliativas y su función es reemplazar la hormona que no es producida por las células beta del páncreas.

Se ha demostrado que una dieta rica en pimientos disminuye la oxidación del temido LDL o colesterol malo, además de presentar efectos hipoglicemiantes. En combinación con la lidocaína anestésica, la capsaicina bloquea los receptores de dolor sin paralizar los nervios motores.
Si se agrega capsaicina a la dieta de los pollos de cría, aumentan sus defensas contra la salmonela, además de evitar el uso de antibióticos, hace que los roedores se alejen de los granos de maíz y de soja porque no soportan el olor del picante.

Albahaca

Basílico

El Ocimum basilicum contiene abundantes flavonoides que protegen a las células y cromosomas de la acción de los radicales libres.

Esta planta originaria de Cerdeña es muy apreciada por provenzales e italianos que la toman fresca. Se lleva muy bien con las pastas, ensaladas, tomate, berenjenas y calabacín y es el ingrediente principal de la sopa “pistou”, un plato típico de la provenza francesa.

La albahaca fresca resulta deliciosa en la ensalada de papas y judías, en los platos de pollo y conejo.

Se usa para preparar el pesto, una salsa que se prepara con hojas frescas de albahaca, aceite de oliva, piñones, una punta de ajo y sirve para acompañar los platos de pasta.

Si aderezamos con albahaca fresca, es mejor desmenuzarla y añadirla en el último momento. Picarla o cocinarla demasiado estropea su intenso sabor.

Es rico en aceites esenciales como el estragol y el cíñelo, que impiden el desarrollo bacteriano, sobre todo de las peligrosas Staphylococcus aureus y Listeria.
Una solución acuosa con 1% de aceite esencial de albahaca es suficiente para casi erradicar la presencia de la bacteria Shigella, causante de diarreas y otros daños intestinales.

La albahaca tiene efectos antiinflamatorios que actúan como las aspirinas, bloqueando la enzima COX, lo que podría beneficiar a pacientes con artritis o intestino irritable. La albahaca tiene la propiedad de ser antiespasmódica, digestiva y estimulante.

Es una planta que cambia radicalmente entre usarse fresca o seca. En fresco es delicada y fresca, incluso puede comerse en hojas enteras en ensalada, aunque su mayor prestación es la elaboración de la salsa pesto.

En seco cambia, se vuelve dulzona, algo mentolada, para usar en postres y refrescos, más que en cocina salada. Si va a ponerse en caliente hay que echarla casi al servir, porque sus más delicados aromas se pierden rápidamente.

Pisco Sour

ALCAPARRA

La Capparis spinosa es la más destacada de las especias europeas. Es rica en compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, tales como flavonoides y ácidos hidroxicinámicos, lo que más destaca en su acción antihistamínica, su riqueza en quercitina inhibe el exceso de actividad de los mastocitos.

Dentro de su acción antiinflamatoria destaca la protección de los cartílagos óseos, por lo que resulta de gran ayuda frente a la artritis y la artrosis.

Estragón

Se utiliza en la confección de salsas como vinagretas o bearnesa, combina bien con las ensaladas, los huevos, el pollo y los crustáceos. Con el vinagre de estragón se hace una mayonesa excelente para ensalada de papas o pollo. Se utiliza para revalorizar los alimentos de sabor poco definidos.

Favorece la digestión, es un gran diurético.

Hinojo

Acompaña al pescado. Fresco combina bien con las sardinas. Los cangrejos de río, hervidos con agua y abundantes ramitas de hinojo, quedan deliciosos. Seco se puede añadir a sopas, ensaladas y rellenos. Se recolecta silvestre y cuanto más calor hace más fragante es su perfume.

Es diurético, estimulante, digestivo, está muy indicado contra los gases y los catarros de estómago.

Laurel

Las hojas se utilizan para dar sabor a sopas y caldos, para las salsas que requieren un largo tiempo de cocción, especialmente aquellas hechas con carne, ave y caza. También se utilizan en los caldos cortos de pescado o “fumets”. Las hojas se retiran antes de servir.

Menta

Además del conocidísimo té a la menta que tanto gustan los países árabes, la menta es un magnífico aderezo de ensaladas, sopas, salsas y potajes. Se usa para acompañar el cordero asado, los iranies la mezclan con yogurt y pepinos para hacer una salsa muy refrescante.

Está presente en multitud de recetas de legumbres: las habas con la menta son deliciosas. Se utiliza tanto fresca como seca ya que no pierde su aroma. Es un magnífico tónico, estimula la digestión, mejora la gastritis y ayuda en las disfunciones del hígado y la vesícula biliar.

Cordero a la Menta

Orégano y mejorana

Dos hierbas parecidas pero con sabores bastante diferentes. La mejorana es dulce y delicada, mientras el orégano, variedad silvestre de la mejorana, es una hierba de sabor intenso.

Se utiliza en salsas, especialmente las que llevan tomate. También, en salsas para pescado o carne asada (se mezcla orégano, limón y aceite de oliva). En toda Italia es costumbre espolvorear las pizzas con orégano. Se utiliza más seco que fresco y entre sus propiedades se cuentan las de ser un estupendo tónico y digestivo.

Antiguamente se quemaba para desinfectar ambientes, si bien sus propiedades digestivas, antisépticas y cardiotónicas ya eran conocidas por los asirios y egipcios hace 4.000 años. En infusión, el orégano ayuda a combatir las molestias de los catarros e infecciones de las vías respiratorias.

Lo más destacable del Origanum vulgare es el poder antiséptico de su aceite esencial, constituido sobre todo por timol y cravacrol.

Perejil

Se cultiva en todo el mundo se remonta a los griegos y romanos. El perejil se utiliza siempre fresco y más el de hoja plana que el rizado. Este último tiene un sabor más suave.

Es un ingrediente básico en multitud de salsas. En las picadas, que son las salsas que se preparan en un mortero, machacando ajo, perejil, pan tostado, almendras y algo de caldo o vino y que tienen multitud de usos.

En las salsas para la pasta en donde se corta y se frie en aceite de oliva con cebolla y ajo. Es una de las plantas más ricas en vitaminas A y C y en calcio, hierro y manganeso. Además es diurética y antipirética

Romero

Es preferible utilizarlo seco, ya que fresco puede tener cierto amargor y es un habitual de carnes asadas, cordero, caza, pescado. Los italianos lo utilizan mucho en el arroz.

Está indicado para las afecciones hepáticas y digestivas, propiedades que también posee la miel de romero

Salvia

La salvia es junto con el perejil, la albahaca y el romero, una de las hierbas aromáticas favoritas en Italia. Los romanos la utilizan fresca rehogada en mantequilla para hacer una salsa que se sirve con raviolis. Las hojas de salvia fresca se usa con salsas de carne, ave y caza, finamente, cortadas o picadas. La salvia fresca es preferible a la seca.

En medicina natural, se utilza como tónico circulatorio; ayuda a evitar el agotamiento físico e intelectual

Tomillo

Es la hierba preferida de los conejos, si uno tiene la suerte de tomar un conejo que ha correteado por el monte, notará el agradable sabor de su carne. La caza, la carne de ave y las carnes a la parrilla ganan con tomillo que se utiliza seco. Va bien con las salsas a base de tomate, resulta muy agradable mezclada con romero y laurel.

En medicina, le llaman el antibiótico de los pobres. Está recomendado en infecciones de las vías respiratorias al calmar la tos; también estimula la circulación capilar.

Ciencia de las Especias

Aportan sabor, salud y ayudan a mantener la línea

Los condimentos como la cúrcuma, la pimienta roja y los ajíes permiten aumentar la saciedad, quemar calorías extras y tener una vida más saludable.

Sebastián Urbina

Agregan color, sabor y aroma a las comidas. La evidencia científica demuestra que las especias tienen varios beneficios que permiten mantenerse más saludable, quemar algunas calorías extras y de paso, conservar un peso adecuado.

Lo que llamamos  “comida aliñada”, es la clave para tener una mejor calidad de vida.

Una investigación se adicionó pimienta de cayena a la sopa de un grupo de comensales, quienes al servirse su siguiente plato comieron en promedio 60 calorías menos, comparado con quienes se sirvieron sopa sin condimentar. Además de suprimir el apetito, la sopa con esta pimienta produjo un aumento en el metabolismo de quienes la ingirieron, lo que les permitió quemar más calorías de lo habitual.

Esta cualidad se traduce en que neutralizan las moléculas de desecho que produce el cuerpo, las que dañan y envejecen en forma acelerada el organismo humano.

Las especias tienen numerosos efectos, desde reducir la inflamación, hasta disminuir el riesgo de cáncer.

Bajo la lupa

Estas ventajas han llevado a que la cúrcuma sea el condimento que está bajo un mayor escrutinio científico. Tiene potentes propiedades antitumorales.

Muchas personas ya usan cúrcuma o la raíz de donde se extrae (el turmérico), para reducir la inflamación y aliviar los dolores de la artritis. Algo similar sucede con la capsaicina, sustancia que da el sabor picante de los ajíes que ayuda a desinflamar. En ambos casos se observa también que aumentan el metabolismo, lo que ayuda a perder calorías y mantener un peso adecuado.

En el caso de las hierbas, sirven para dar más sabor a las comidas y utilizar menos sal, como sucede al usar tomillo, perejil, cilantro y eneldo, entre otras.

Progreso en Chile

Los condimentos nos enseñan a comer sano y rico. En esto reconoce un déficit en Chile, donde “tradicionalmente los aliños o, incluso, el simple uso de la cebolla y el ajo se asocian a una clase social baja. Sólo nos permitimos su uso en Fiestas Patrias o cuando vamos a ciertos restaurantes”.

Incluir especias en las comidas las hace más sanas. “Pero también esta cocina es más cariñosa, porque tiene esos olores que nos llevan a nuestra infancia”.

Sus hermanas las hierbas

El límite entre hierbas y especias muchas veces se confunde. Como en el caso del cilantro, que se puede usar fresco como hierba o como especia al moler sus semillas, que son similares a la pimienta blanca.

Cuando las hojas de las plantas se utilizan para cocinar, hablamos de hierbas.

Cualquier otra parte de la planta es considerada especia, como los capullos de las flores secos (clavo de olor), la corteza (canela), las raíces (jengibre), frutos (allspice o pimienta de Jamaica), semillas (comino) o el estigma de las flores (azafrán).

Al usar mezclas de especias y hierbas -como el sésamo, jengibre y romero- para adobar las carnes antes de hacerlas a la parrilla, permiten reducir en casi un 80% las aminas, sustancias tóxicas que se producen al cocinarlas.

Todo lleva a sospechar que los beneficios que proveen estos productos seguirán aumentando.

Salsas especiadas

Trabajo iniciado en el Otoño del 2008. Terminaremos cuando Dios quiera.

Estamos trabajando en esta página, por favor, si hay algún producto en concreto que no encuentra, notifíquenlo a través del correo del Webmaster y les responderemos lo antes posible.

En la web pueden encontrar las aplicaciones de estas salsas poniendo el nombre de ellas en el buscador, por ejemplo con Ajada, salen casi un centenar.

Ajada: Es una combinación de aceite, ajo y pimentón, tan frecuente en la cocina española, que sirve de base para todo un recetario regional, el maragato. También se la conoce como ajoarriero, aunque este nombre está muy contaminado porque hay quién, olvidando su origen arriero y por tanto maragato, lo han usado para bautizar guisos con salsa de tomate y pimiento, como el Bacalao Ajoarriero, o algunas brandadas, como el Ajoarriero de Cuenca, que debe llamarse Atascaburras, ambos deliciosos platos de nuestra mesa, pero no ajoarrieros. Para hacerla, basta con freír unos ajos aplastados en abundante aceite de oliva (lo que se necesite de salsa) y, ya fuera del fuego, añadir el pimentón, dulce, picante o en porcentajes. Pueden ver más en Refrito, Ajada o Ajoarriero

Ajillo: Esta es la salsa de ajo frito puro, sin más ni más, salvo unas rodaja de guindilla si se desea hacerla picante y, si acaso, unas gotas de vinagre al final del uso, pero ya más como parte de la receta del plato que de la salsa propiamente dicha. Basta con poner el mismo volumen de aceite que la cantidad de salsa necesaria, añadir los ajos (enteros, aplastados, cortados o picados, según la necesidad del plato), llevar al fuego y, según empiecen a tomar color, retirar y añadir los ingredientes a rehogar: gambas, champiñones, angulas, pollo …, o bien verterla sobre el que corresponda: Ventrisca, salmón, merluza, salmonetes, solomillo… Se requiere muy buena calidad de ajo, tanto como para el alioli, porque su sabor es fundamental y, lo que vienen de China, saben a farmacia.

Alioli: Podríamos decir que es ajo puro y encima crudo, de hecho un autentico alioli no lleva huevo, solo aceite, limón oPatatas aliolivinagre y ajo, mucho ajo. Claro que si hacemos caso de la historia que afirma que la mahonesa fue una salsa alioli a la que el Cardenal Richelieu quitó el ajo para no espantar a sus conquistas, pues vaya usted a saber. Hacer a pelo es un coñazo y pocas personas son capaces de meterle mano, de hecho los aliolis más agradables llevan pequeñas cantidades de ajo. Lo más sencillo es poner en una minipimer un huevo entero (con clara), sal, vinagre de vino, un ajo recién picado, un cuarto de litro de aceite de oliva (el virgen puede ser demasiado fuerte, pero va en gustos), y darle motor hasta ligarla. Tiene mil aplicaciones tentadoras, como añadida a unas patatas cocidas , o como guarnición de las paellas, pero pueden ver más en su propia Receta

Bearnesa: Es  una salsa difícil de lograr porque exige de una mano profesional para lograr que ligue sin cortarse ni cuajarse por exceso de calor, así que no daré aquí la receta (ver en Bearnesa), solo comentar que es la salsa de estragón por excelencia, deliciosa para acompañar carnes a la parrilla. Cada vez es menos frecuente, casi inencontrable en España porque requiere pericia y su fuerte sabor solo gusta a los más exquisitos gourmets, eso sí, por una buena bearnesa se puede cruzar el mundo.

Bienmesabe: No se trata de una salsa sino de un aliño y del propio surtido de pescados con él tratado. Cada maestrillo tiene su librillo, pero no debe faltar el ajo, azafrán, comino, orégano, laurel, pimentón y vinagre.  Suele hacerse con cazón, un pequeño tiburón. Se deja en esa marinada toda la noche, luego se escurre, enharina y fríe. En Andalucía es tan típico que hasta se vende por las calles.

Curry: Puede ser natural, o sea, lo que llamaríamos un plato de Curry, o en conserva. La primera es un guiso condimentado con esta mezcla de especias, así que miren en el recetario, así como en el apartado de Las especias y sus aplicaciones. La salsa es muy potente y gusta a los anglosajones para echar en cualquier cosa, desde un rosbif frío, hasta en sándwiches vegetales.

Harissa: Se trata de una salsa de origen dudoso ya que, si bien es netamente magrebí, al estar elaborada a base de pimientos y guindillas, y estos proceder de América, podemos concluir que, tal y como hoy se conoce, esta pasta no debe tener más de tres siglos. Se prepara machacando estos pimientos picantes con ajo, cilantro, alcaravea y sal, y luego emulsionando este polvo con aceite de oliva. Lo más cómodo es comprarla en tubos porque se conserva meses en la nevera. Se puede añadir a cualquier guiso, pero lo típico es disolverla en el caldo de verduras del cuscús, en sopas magrebís como la Harira y en cualquier plato de corte árabe que quiera hacerse picante.

Mole: La salsa mole es una forma incorrecta de hablar ya que en nauatl la palabra mole quiere decir salsa, es decir, que no es una salsa en sí. Por ejemplo el guacamole es un puré de aguacate. Incluso el mole poblano es un guiso de pavo. No obstante y para dar una pista, lo que se vende como salsa mole es un majado de diversos tipos de pimientos (chiles), tomates, almendras (frutos secos, generalmente cacahuetes) y cacao. Se vende en botes y debe diluirse en agua, para después incorporar ese mejunje a una salsa de tomate y cebolla, o pisto. Pueden ver más aplicaciones en Bonito con mole, Calamares en tinta de mole, Mole de Huajapam, o en el capítulo de Salsas.

Mostaza: Como ya explicamos en la sección de las Especias, la mostaza, o mejor dicho las mostazas, son las semillas de varios tipo de col, lo que contando con que se aliñan con diferentes escipientes (generalmente vinagre), supone un abanico infinito de salsas. La más pura no es la llamada en grano, aunque se bvean las semillas, si no la que viene en polvo, como la Colman’s, porque las que vienen ya aliñadas cuentan con otros ingredientes. Por ejemplo, el clásico color azafranado, se consigue poniendo polvos de cúrcuma. Pero también hay muchas que se preparan con otras especias, como el estragón. El uso más frecuente es con la carne, sobre todo con las hamburguesas y hotdogs, pero en Francia, cuna de esta salsa (la menos actualmente), suele comerse con carne de cerdo hervida (Codillo, Choucroute garnie, Tête de porc, etc.) y en el aliño de casi todas las ensaladas. No debe confundirse la mal llamada mostaza japonesa, Wasabe, que es rabano verde picante rallado. En Japón también se hace mostaza y por cierto exquisita.

Pesto: Es la gran salsa italiana, el sabor de la verdadera Italia, de Liguria, mucho más allá de las contaminaciones napolitanas recargadas de tomate y que, aunque no lo sepan los espaghettis, es de clara influencia española (fue colonia española hasta el siglo XVIII). Es una salsa de albahaca fresca, con más o menos complementos (pueden ver más encada vez hay más adeptos que la usamos para otros platos occidentales, como las cremas de verduras y las barbacoas. Solo se puede consumir en preparaciones industriales porque su elaboración requiere meses. Para mi gusto la mejor es la Kikkoman, pero sobre todo no compren las chinas porque saben a cacahuete. Una vez abierta la botella, empieza a oxidarse y se muestra mucho más salada y de sabor algo metálico, aunque para sopas está igual de buena, pero para elSashimi resulta demasiWasabeado fuerte y conviene abrir otra botella. En la foto vemos el clásico platillo con un pegote de wasabe aún sin disolver (lo puse así para que lo vean)

Tahín: En realidad es una simple pasta de sésamo recién tostado, molido con agua y aceite (de sésamo u oliva), que se puede comprar preparada ya que se conserva semanas en la nevera. Parece mantequilla de cacahuete, pero tiene relativamente pocas calorías y mucho sabor. Es ingrediente imprescindible en el hommos, pero yo la pongo también en muchas verduras, como las Vainas con Tahín

Wasabi : En realidad no es una salsa si no una pasta de rábano verde picante rallado, que se disuelve en la mesa japonesa con salsa de soja para mojar en ella el pescado crudo (Sashimi y Sushi). Es conocida como mostaza japonesa, pero ese término es falso porque en Japón se elabora mostaza, tipo Colman’s, de excelente calidad y cuyo sabor y aplicaciones en nada se parecen al wasabi. Yo lo compro siempre en tubo porque es más agradable, más herbácea, pero se vende en polvo para amasar al momento con un poco de agua (la de la foto es de tubo). De todas formas, en la nevera, dura meses, incluso después de abierta.

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