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Picar cebolla sin llorar

Propiedades 

cebo Con recomendaciones naturales o experiencias científicas, la cebolla actúa en el cuerpo para aliviar y prevenir al menos 10 enfermedades.

La cebolla de color más oscuro es la mejor para curar enfermedades, es la que tiene mayor cantidad de propiedades, asegura el naturista Primitivo Gonzales.

Las combinaciones de la cebolla con agua, vinagre y otros han curado a personas de todas las edades de dolores de pulmones, resfriados y luxaduras durante más de 40 años de experiencia en la medicina natural.

Sin embargo, la cebolla tiene propiedades para curar hasta 10 enfermedades, como la diabetes, hipertensión, males del sistema nervioso, es antioxidante y antiinflamatoria, regula el sistema digestivo, reduce la inflamación renal, entre otros. Los expertos señalan que la cebolla es un buen alimento para niños y mujeres embarazadas por su contenido de folatos, fundamental para el crecimiento y el desarrollo correcto del feto en las primeras semanas de gestación.

Sus antecedentes

La cebolla es pariente cercana del ajo y sus propiedades curativas fueron veneradas en el antiguo Egipto como símbolo de vitalidad, era considerada como el remedio que curaba todo. Sus registros para los usos terapéuticos y religiosos se remontan a 4000 a.C.

En esa época, sus cualidades terapéuticas aliviaban enfermedades infecciosas como el tifus, el cólera y las pestes, frecuentes en Egipto. Durante la segunda Guerra Mundial, la pasta de cebolla se usó para aliviar dolores y cicatrizar heridas.

También tiene contraindicaciones, si se la consume en grandes cantidades provoca algunos problemas intestinales como gases y flatulencias debido a su contenido en compuestos de azufre.

Cualidades y beneficios

La cebolla es la reina de las verduras, por su versatilidad culinaria, intenso sabor, sus cualidades terapéuticas y las poderosas propiedades antisépticas.

Es rica en Vitaminas A, B y C, es una fuente importante de magnesio, hierro, calcio y fósforo.

Cruda, es un buen estimulante digestivo y tónico para el hígado. Cocida, alivia las flatulencias y los problemas de estreñimiento crónico.

La infusión de la piel de la cebolla hervida alivia los síntomas desagradables que producen los problemas estomacales.

Cebolla

En la cocina, las cebollas son las más crueles entre las verduras, y aunque les da un poco de corte, no tienen ningún reparo en hacernos llorar siempre que pueden.

¿Por qué lloramos al picar cebolla?
La razón científica es que, al hendir nuestros cuchillos en la carne de las cebollas, se liberan unas sustancias conocidas como “alinasas”, desencadenándose el proceso de formación del óxido “syn-propanotial-S”, el verdadero responsable del drama.

Si científicas son las razones, el catálogo de remedios para no llorar mientras picamos la cebolla vertidos al mundo de la leyenda urbana a lo largo de los siglos, y que voy a reproducir a continuación, es un verdadero ejemplo del poder de la imaginación y de la sugestión. Si sacáis el “temita” en una charla cualquiera con familia o amigos, os daréis cuenta de cómo en un momento quien más y quien menos defiende su teoría sobre la técnica perfecta para cortar cebolla sin llorar.

Yo llevo unos días recopilando leyendas increíbles sobre formas de picar cebolla sin llorar, algunas con parte de verdad, otras dudosas, y la gran mayoría absolutamente absurdas, surgidas muchas a raíz de una broma y perpetuadas debido a la naturaleza misma del ser humano.

1. Masticar un chicle de menta.
2. Sostener un trozo de pan entre los dientes.
3. Sostener una cerilla entre los dientes.
4. Ponerse en la coronilla la parte que se corta con el rabo de la cebolla.
5. Meter las cebollas en el congelador 10 minutos antes de picarlas.
6. Remojar la cebolla cortada a la mitad con agua caliente.
7. Poner un vaso de agua junto a la cebolla mientras la picas.
8. Colocar dos buenos puñados de sal entre uno mismo y la cebolla.
9. Mojar la hoja del cuchillo con agua.
10. Encender una vela junto a la cebolla.
11. Humedecer las manos y las muñecas.
12. Picar las cebollas en el sentido de las fibras.
13. Rociar el cuchillo con un poco de vinagre.
14. Respirar sólo por la boca.
15. Encender un ventilador y colocarlo a un lado, orientado hacia la cebolla.
16. Sumergir las cebollas en agua con limón 5 minutos antes de picarlas.
17. Restregarse los ojos con un algodón mojado en agua helada.
18. Picar la cebolla con la boca llena de agua.
19. Pinchar una miga de pan en la punta del cuchillo.
20. Poner un trozo de limón en cada esquina de la tabla en la que cortes la cebolla.

Todas las leyendas mencionadas están extraídas de testimonios reales.

Yo soy de los que acepto el llanto con toda la dignidad que puedo. Incluso he llegado a ponerme un disco de Perales y una foto de Chanquete enfrente de mí mientras cortaba cebolla, y he sobrevivido para contarlo.

Pero puestos a mojarse con el asunto de las cebollas, si buscáis efectividad a cualquier precio, yo os recomiendo 4 opciones: ponerse gafas de buceo, cortar las cebollas sumergidas directamente en un bol con agua (si sois capaces), usar la picadora, o dejarle el marrón al primero que pase por allí.

El camino del medio (la técnica que uso yo, que hace llorar, pero algo menos), consiste en pelar la cebolla, cortarla a la mitad, poner la parte cortada sobre la tabla, y picarla con un cuchillo muy fino y afilado.

Cebolla

 Historia

Se cree que la cebolla es originaria de Asia Occidental y Palestina, aunque este no es un dato completamente fiable. Se conoce desde el año 3000 Antes de Cristo (aproximadamente) y ha estado presente, siendo muy bien valorada, en todas las civilizaciones y épocas de la historia. Representaciones de esta hortaliza han sido halladas dibujadas en jeroglíficos egipcios y nombradas en documentos encontrados en sus tumbas. Un ejemplo de ello, es la momia de Ramses IV, en la que se encontraron en las cavidades de sus ojos, pequeñas cebollas, así como en la pelvis y el tórax. De esta forma conseguían que el cuerpo no se deformara.

En la antigüedad una comida habitual por ser barata, era el pan con cebolla, por ello hoy en día aún se utiliza la expresión “Contigo pan y cebolla”, cuando se tiene intención de decir que aunque lleguen penalidades, siempre se va a estar con la otra persona.

 Información general

Nombre originario del latín cibus, que significa “alimento, manjar o comida”, la cebolla es también conocida como ajo porro, cebolleta, o cebollón. La cebolla es una hortaliza muy utilizada en la cocina (guisos, estofados, sopas, salsas) a la que se le ha dado siempre mucha importancia. Es el bulbo de la planta y está formada por capas gruesas y carnosas, cubiertas de membranas transparentes. Pertenece al género Allium y a la familia de de las Liláceas. Existe una gran cantidad de variedades, con diferentes formas y colores. Desde el punto de vista práctico y comercial, podemos dividirlas en: Tempranas (Spring, Babosa), Media estación (Blanca o Morada de España), y Tardías (Amarilla azufre de España, Valenciana). La cebolla blanca se recolecta cuando termina la primavera, y la morada a finales de verano.

Su sabor es por regla general picante, aunque existen variedades que pueden resultar dulces. Destaca por su fuerte aroma, y por todos es conocida su peculiar facultad lacrimógena, que se produce al cortar y liberar su esencia. Esto es debido a que contiene una gran cantidad de azufre. Cuando éste alcanza los ojos, los irrita, produciendo las lágrimas.

Información nutricional

Respecto a a sus propiedades, la cebolla se ha utilizado para tratar multitud de enfermedades como el asma, la jaqueca, la fiebre tifoideas, el reumatismo… Es un buen diurético, bactericida, antinflamatorio, y recomendable en edemas, hinchazones, tos, o problemas de las vías urinarias. De forma externa, se utiliza como desinfectante de mordeduras o picaduras, así como para el acné, verrugas, sabañones, urticaria, e incluso para combatir la caspa o la caída del pelo. Destacar también que tiene un efecto alcalinizante sobre el organismo, lo que ayuda a remineralizar y eliminar toxinas fácilmente. Por otro lado, no es apropiada para personas con problemas intestinales debido a que produce gases. Su consumo se recomienda en crudo, ya que la cocción llega a destruir sus componentes esenciales.

La cebolla está compuesta por: Vitaminas (A, B1, C, E, B2), Minerales (calcio, magnesio, fósforo, azufre, bromo, etc.), y otro componentes como agua, hidratos de carbonos, o ácido fólico. Una cebolla de 100 gr, aporta 40 Kcal, 1,5 gr de proteínas, 20 gr de grasas, 9 gr de hidratos de carbono y 1,3 gr de fibra.

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